sábado, 6 de diciembre de 2008

Mi percepción docente

Hola a toda la familia educativa del grupo 33 del Módulo II.
Efectuar un proceso de introspección de la práctica educativa, nos permitirá encontrar muchas respuestas a decisiones tomadas y nuevos planteamientos como punto de partida para reconstruir nuestra tarea en la formación de jóvenes que sin duda requieren de innovaciones que les permita aprender a aprender para la vida.
Vamos a compartir con nuestros compañeros cuál es la percepción que tenemos de nuestra práctica, qué sentido tiene nuestro desempeño, recuperando lo que hacemos día con día frente al grupo.
Mi práctica educativa se ha desarrollado con personas jóvenes y adultas, reconozco que los procesos educativos se efectúan dentro y fuera del aula y sé que las personas siempre estamos en posibilidad de aprender. El conocimiento se produce constantemente y es para mi una gran pasión trabajar en los procesos de actualización y profesionalización docente (como es el caso de esta especialización); se que a través de éste, puedo trascender mi propia vida y la de los demás a través de una mediación pedagógica planeada, pertinente que se convierte en efectiva cuando responde a las necesidades y/o intereses de quienes participan en ella, es de esta manera en la que encuentro sentido de lo que realizo.
Para comentar sobre mi percepción docente, es necesario recuperar la frase de Gabriel García Márquez que a la letra dice: “Crear una utopía de la vida donde sea cierto el amor y la felicidad, como una segunda oportunidad sobre la tierra. Esa es la fuerza de la educación”, pensamiento que me ha inspirado profundamente para desempeñarme como docente. Este hecho me lleva a romper con pautas de comportamiento rancias, obsoletas, para asumir con decisión y voluntad los cambios que sean necesarios.
He centrado mi atención en revisar mi actitud, situación que me permite ser consciente de quién y cómo soy en lo ético, en lo académico, en lo profesional y en lo social; activando un proceso de pensamiento correcto (lo deseable).
He reflexionado sobre lo siguiente: Ser competente es tener “domino”, en el conocimiento, en las habilidades, en las destrezas, en las actitudes y valores. La falta de dominio en actitudes y valores o el dominio incorrecto de actitudes y valores trae problemas serios. Reconozco que en algunas ocasiones he enseñado la intolerancia, la prepotencia, la falta de dominio propio (porque mis alumnos aprenden más de mis actitudes que de los contenidos), pero la pasión por lo que hago, me permite darme cuenta que siempre habrá mejores posibilidades, de hecho, que las condiciones actuales en la institución escolar me lo piden a gritos, y vuelve a mi pensamiento… el amor y la felicidad de quienes trato es la razón de mi desempeño.
Me he preguntado: ¿cómo puedo enseñarle a un alumno a ser capaz de crear su propio destino, si no soy capaz de crear una ambiente de aprendizaje propicio para ello? Pero ¿cuál es mi autoconcepto? ¡Soy creadora! La esencia de mi práctica docente está centrada en la “creación” de experiencias de aprendizaje (dentro y fuera del aula), para que el alumno movilice sus propios recursos y desarrolle sus competencias para la vida.
El poder para construir y reconstruir mi práctica docente está en mí, es mi naturaleza, soy creadora; tengo dominio, porque tengo conocimiento; cuento con el amor y la afectividad, como una fuente que emana de mi interior.
Mi docencia es un continuo aprendizaje, construcción de conocimiento que permite consolidar mi autoconcepto, sé que estoy en un constante perfeccionamiento, porque soy perfectible.
Como estrategia, requiero ”soñar”, enfocarme en metas concretas; cuento con la competencia disciplinar, luego entonces camino a construir y reconstruir mi esencia espiritual – actitudinal para trascender.
Reciban un afectuoso abrazo. Espero sus comentarios en este blog.
Iztaccíhuatl Patiño Correa

11 comentarios:

Ing. Salvador Gutiérrez Castillo dijo...

Que bueno maestra que nos pone la muestra al crear su blog, me gusta su filosofia. Cuando se piensa así siempre hay cosas nuevas y por ende nuevos aprendizajes. Y la verdad la palabra educación es muy pero muy pesada, pero claro nada que no puedas cargar. Saludos maestra Itza y hasta luego.

Miguel dijo...

¡Hola! maestra Itza.
Coincido contigo respecto a que los estudiantes aprenden más de nuestras actitudes que de los contenidos, los estudiantes se fijan más en cómo es tal o cual maestro que en la materia que imparte. Recuerdo también que yo al empezar como docente, adopte las actitudes y posturas de algunos de mis maestros.
Además quiero comentarte que yo también ya cree mi blog, y realmente me sentí muy satisfecho cuando pude entrar por medio de la dirección (http://cdmcbta32.blogspot.com/) y ver mis publicaciones, aprovecho para invitarte a que lo visites.
Con respeto y admiración, Miguel

LUIS GUTIÉRREZ FLORES dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LUIS GUTIÉRREZ FLORES dijo...

Cuando se incursiona en la docencia debe uno tener en cuenta las ideas de Celestin Freinet, especialmente lo que él acuñó como invariantes pedagógicas; entre ellas tenemos: A nadie le gusta que le manden autoritariamente, a nadie le gusta alinearse, a nadie le gusta verse obligado a hacer determinado trabajo (la obligatoriedad, lo paraliza), a cada quién le gusta escoger su trabajo, no nos gusta dar vueltas en el vacío. Con estas invariantes podemos reflexionar sobre las experiencias de aprendizaje de nuestros alumnos, si es importante para ellos lo que uno trata de transmitirles; repensar nuestra práctica pedagógica; por eso es importantísimo lo que nos platicas en tu blog, primeramente, estar actualizando nuestros saberes para poder orientar de una forma deseable a nuestros discentes; esta especialidad es una oportunidad que el Sistema Educativo Nacional nos está proporcionando. ¡Aprovechémosla al máximo!

Lillian dijo...

Hola Izta! Creo que la visión que tenemos de nuestra docencia es común, es tan importante predicar con el ejemplo, que ellos vean que nuestro trabajo lo hacemos con amor y convicción que día a día hacemos las cosas con gusto y no por rutina, se me viene mucho a la mente los resultados de la encuesta que aplique en la semana 10 “Relaciones Maestro-Alumno” cuando le pregunte a un alumno ¿Cuál sería el trato entre maestros y estudiantes que beneficiaría los procesos de enseñanza y aprendizaje? Y responde “ Si los maestros tuvieran un mayor interés en nosotros, no solo ir y dar una clase, sino tratar/intentar de conocernos, esto sería para saber quién de los del salón tienen una receptiva más lenta, y enfocarse en ellos para ayudarlos; algo muy importante con el mismo punto es: NO basarse en los que saben más, porque no todos tienen el mismo ritmo, como mencione, algunos son más lentos para entender, por lo contrario esto los afectaría grandemente. Al igual ir con ánimos; el maestro cansado contagia su estado y "aburre", necesita ir con un disposición buena de hacer su trabajo, así como podría aburrir podría animar. Ser más accesibles; algunos maestros crean un cierto temor en nosotros al quererles preguntar algo y a cambio no recibimos lo que quisiéramos, a veces hasta nos llegan regañar u ofender, y así se crea la imagen de un mal maestro en nosotros.” Lo único que puedo agregar es que me dejo en muy en claro los puntos que debo cubrir para mejorar, y si lo analizamos bien no piden nada que no podamos dar. Recibe un fuerte abrazo!

Ana María Granados Rosado dijo...

Hola estimada tutora:
Comparto con usted que la actitud es un punto, muy muy importante, es la parte que abre puertas o las cierra tal vez, como menciona Howard Gardner en su Teoría de las Inteligencias Múltiples: nosotros los docentes podemos crear las experiencias cristalizantes (abrir puertas) o paralizantes (cerrar puertas) para que nuestros extudiantes desarrollen sus inteligencias.
También me gustó mucho lo que menciona con amor y felicidad podemos hacer primero que nuestro trabajo no sea trabajo, disfrutarlo y lograremos con ello sembrar las semillitas que crecerán en nuestros estudiantes. Es muy gratificante cuando un alumno o alumna te reconoce la parte de dominio de conocimientos pero más la parte afectiva de decir que nos quieren y admiran, esto motiva para seguir y seguir con más fuerza.
Un abrazo
Ana María.

Participante en Competencias Docentes (Araceli G). dijo...

Hola Izta:

Que alegría compartir contigo y con todos los compañeros las experiencias que hemos vivido como docentes y valorar lo importante que es nuestra labor. Estoy convencida al igual que tu, que la "docencia es un continuo aprendizaje", y que es más significativo para los alumnos y para nosotros, enseñar con valores, con empatía y con una gran responsabilidad.

Saludos y un fuerte abrazo.

Atte. Araceli G.

Jorge G. dijo...

Hola profesora Itza.

Estoy de acuerdo que el conocimiento se produce constantemente, por lo que nos obliga, por nuestro trabajo como docentes, a estarnos actualizándonos y estoy conciente que nuestra practica educativa será mas efectiva si somos mas competentes y hacemos una buena plantación en nuestra actividad docente y ser capaces de crear ambientes de aprendizaje propicios, para lo cual es cierto que una de las primeras cuestiones que debemos de tener es un buen autoconcepto (dentro y fuera del aula) y considero también que el continuo aprendizaje nos permite fortalecerlo para seguir trascendiendo.

muchos saludos

YADIRA YESENIA dijo...

Itza:
En el relato sobre tu percepción docente, predominan palabras que todos los docentes hemos afirmado que prevalecen en nuestro quehacer diario en la escuela: planear, innovar, actualizar, son verbos que estan en activo en todo docente y que la reforma actual nos exige para continuar en el proceso de globalización.
Felicidades por predicar con el ejemplo, ello nos motiva.
Yadira Yesenia

granadosroxana dijo...

Hola Izta:
Tus palabras me hacen reflexionar sobre lo importante que es el trabajo que desempeñamos como docentes, es prioritario tener una actitud positiva ante nuestros alumnos y demostrar que nos interesan como personas así como lo que aprenden. REcibe un afectuoso saludo.
Roxana.

YADIRA YESENIA dijo...

Itza:
La autoevaluación es fundamental en todo docente, ello contribuye a detectar las fortalezas y debilidades a fin de mejorar, renovar e innovar nuestra práctica educativa.
Es importante definir nuestras perspectivas, las institucionales, las de los alumnos y la propia reforma, a fin de abrir horizontes que conlleven al crecimiento profesional, social y personal, así como a la construcción del aprendizaje y la transformación social.
Gracias por compartirnos tu experiencia:
Yadira Yesenia